Desempolvando al periodista que vive en mí, entrevisté a un Ingeniero Comercial que durante 27 años gastó cerca de $28.000 en 190 prostitutas. En la actualidad lleva 5 años “limpio”.
- ¿Cómo empezó su adicción?
“Por adelantado. Le explico: tengo un hermano mayor que me lleva dos años y varios primos igual de mayores. Mi familia tiene una hacienda en El Carmen en donde pasamos las vacaciones y los feriados. Cuando yo tenía 13 años veía a mi hermano y primos salir a farrear al pueblo mientras yo me quedaba enjaulado en la casa de hacienda viendo la revista Estadio, ¿sí sabe de qué revista le hablo?”
- Sí, ¿la de fútbol?
“Exactamente. Bueno es que mi padre compraba siempre esa revista y las viejas las llevaba a la hacienda. Encontraba Estadios de los 70 y 80. Bien interesante pero nada comprado con salir con los hombres a una noche de lujuria. Entonces vino el gran día. De tanto rogar se apiadaron de mí y me llevaron a “matricularme”, a hacerme hombre, a tener mi primera relación sexual. Y claro fue en un chongo, ¿si sabe lo que es un chongo?”
- Es un prostíbulo
“Sí bueno, como en la mayoría de hombres mi primera vez fue con una puta. Y me encantó”.
- Es obvio que para los hombres, por lo menos para la mayoría, la primera relación sexual es una experiencia gratificante. Pero eso no les lleva a convertirse en adictos al sexo o a las putas.
“¿Usted cree? ¡Regresaba a la hacienda cada vacación, cada feriado y, como ya aprendí a manejar carro, me escapaba para ir a los chongos, me tiraba dos putas! En el Colegio les conté a mis amigos y en varias oportunidades nos fuimos a El Carmen para que ellos vivan la experiencia que yo había vivido”.
- ¿Pero ninguno de sus amigos se hizo putero como Usted?
“No, pero creo que fue por el dinero y los valores de mi familia. Le explico: mi Padre tiene dinero. Desde joven me dieron la suficiente mesada como para despilfarrar en putas. Cuando empecé a trabajar la cosa empeoró. Con más plata más putas. Y en mi casa mi familia estaba acostumbrada a que mi Papá tenga varias mozas. Para un hombre como yo, en esa época y después también, mi objetivo en la vida giraba en torno a las mujeres”.
- ¿0 sea este tipo de adicción se da solo en las personas con posibilidades económicas?
“No. Le comenté lo del chongo en la hacienda, ahí, en la actualidad, estar con una mujer cuesta $7 y, créame, los chongos son repletos. El jornalero reserva $7 más $3 de la cerveza para estar semanalmente con una puta. No tiene dinero ni valores pero es putero.”
- ¿Cuándo fue la última vez que estuvo con una puta?
“Hace 5 años. Cuando tenía 40 años.”
- ¿Hace 5 años su vida giraba alrededor de las putas?
“¡Le digo, era cuestión de plata y de valores! Mi especialidad nunca fue conquistar a las mujeres. Yo no soy un Don Juan. Para mí lo fácil era ir a un Cabaret y pagar una puta. Y verá que me hacía amigas de ellas. Digamos que la primera vez que teníamos sexo era una inversión. La segunda y la tercera era por pana y hasta se enamoraban de mí. Mis amigos tenían enamoradas que había que impresionar, conquistar y trabajar para un beso; yo pagaba para eso, es un principio empresarial: costo-beneficio. ”.
- ¿Cuánta plata gastó en putas?
“Una fortuna. Veamos: antes era en sucres pero pongamos que al cambio de la época cuando comencé en los chongos una puta costaba $5 en promedio. Desde los 13 años hasta los 18 años son 5 años. En cada año hay feriados de carnaval, semana santa, 1 y 24 de mayo, 10 de agosto, 2 y 3 noviembre, Navidad y fin de año más las vacaciones largas. Como yo me pegaba dos palos en cada visita a El Carmen de esos 9 feriados serían 18 putas al año, multiplicado por 5 años son 90 chicas y esto multiplicado por $5 son $450 hasta que cumplí la mayoría de edad y me puse a trabajar. De ahí hasta que cumplí 40 años, y ya en Quito, contraté en promedio 5 putas por año durante 22 años nos da 110 putas a un promedio de $250 por chica (entre la tarifa, la habitación y trago) nos da $27.500 más los $450 de mi época juvenil da el gran total de $27.950. Sí, más o menos eso me gasté cuando era putero”.
- ¿Y nunca tuvo enamoradas?
“Claro que sí. Pero no era fiel. Siempre terminaba con una puta”
- ¿Cómo hizo cuando estaba casado?
Llevar dos vidas. Mentir y engañar.
- ¿Cuando se dio cuenta que era un putero?
“Sería mejor decir adicto a las putas. O bueno sería a las mujeres porque no le voy a negar que de vez en cuando tenía relaciones con chicas que no había que pagarles pero que se agarraban a uno como una garrapata. Hasta por eso es mejor tener sexo con una puta porque es una relación sin obligaciones. ¿Qué cuándo me di cuenta? Cuando fracasó mi segundo matrimonio. Imagínese que tuve moza por un año. Pero había días que estaba con mi esposa, lo hacía con mi moza y no contento me iba a un cabaret o llamaba a un servicio de acompañantes. Era una locura. Mi esposa se dio cuenta de la moza y me mandó a volar. Y no me importó. Mejor, más libertad. Me fui a vivir con mis padres para no estar solo pero arrendé una suite que me sirvió de matadero. Me iba a un cabaret, sacaba a una puta de ahí y la llevaba a la suite”
- ¿Y las enfermedades?
“Creo que el alcohol y las putas no son una buena combinación. Cuando estaba chumado me volvía más bestia. No me importaba nada, si la puta me decía sin condón, pues sin condón. Si no me satisfacía una, contrataba otra. Una vez estuve con dos mujeres al mismo tiempo y otra con dos lesbianas. Gracias a Dios no me ha dado nada”.
- ¿Cuándo buscó ayuda?
“Creo que cuando estaba en una relación y más aún de enamorado o casado, mi conciencia no me dejaba tranquilo. Iba a la iglesia, hacía promesas y volvía a caer. No sé, un día me dije que sí podía manejar esta situación. Decidí irme sobrio a un cabaret solo para ver si podía contenerme y lo estaba haciendo bien hasta que apareció una ex enamorada puta y volví a caer. Esa noche me emborraché ahí, gaste $1.500 en trago, habitación y putas. Sí, me había tirado tres putas y ninguna era la ex enamorada puta. A las 5:30 de la mañana, cuando estaba saliendo del antro me encontré con mi ex enamorada puta y me dijo: “Estás enfermo. Hay gente que te quiere, esas, la de hoy, o las de ayer y las de mañana solo quieren tu dinero y tu salud. No te estoy reclamando. Yo estoy enamorada de ti pero eres un perro y te vas a quedar solo”
- ¿Y qué hizo?
“Nada. Pero me hizo pensar. Después de dos días de esa noche tuve que llevar al hijo de un colaborador mío a un centro de adicción de drogas. Mientras esperaba en la sala leí un folleto en el que indicaba mis síntomas. Y es que, como usted debe saberlo, hay miles de adicciones. Y dije sí, esto es lo que me pasa a mí. Necesito ayuda profesional. Y estuve en terapia dos años”
- ¿Cambió su vida?
“Brutalmente. Llevo 5 años sin acostarme con una puta. Estoy limpio. Tengo una relación y dos preciosos hijos. No necesito más. Las putas siguen ahí. Si quisiera, a la hora que me dé la gana podría. Es más mi terapeuta me dijo que si me descuido puedo volver a caer. Pero sabe qué, me da pereza. No es ni asco ni miedo ni plata. Estar mintiendo, llevar dos vidas ya pasó para mí. No digo que soy un santo pero creo que ya lo puedo controlar. Es más he vuelto a cabarets para despedida de solteros de amigos y no me ha provocado hacer nada. Yo respeto a las putas. ¡Qué tal trabajo!, vender su cuerpo. ¡Hay que ser machos!”
- ¿Algo que quiera agregar?
“Nada. Creo que la adicción es un problema. Pero tiene solución. Espero, con mi experiencia, educar a mis hijos sin este mal necesario”.
